Incluye fecha exacta o aproximada, lugar de emisión y hallazgo, emisor, procedencia, dimensiones, soporte, estado, idioma, palabras clave, derechos y una breve descripción del contenido. Estos campos sostienen búsquedas, cronologías y mapas. Añade identificador único y relación con otras piezas, permitiendo reconstruir colecciones familiares, series comerciales y circulación entre barrios sin perder trazabilidad documental.
Usa tesauros existentes para tipos documentales y materias, pero complementa con etiquetas del habla cotidiana. “Tiendita”, “colectivo”, “microcentro”, “feria” o “subte” capturan matices culturales que un estándar genérico pierde. Documenta equivalencias y sinónimos para mantener interoperabilidad, y así facilitar cruces entre colecciones institucionales, archivos vecinales y proyectos académicos con sensibilidades distintas.